Ya tenía tiempo recordándote, pensándote.
Buscándo una estrategia de olvido no logro más que pensarte, tengo miedo a no volverte a ver, pero creo debo aferrarme al futuro, a lo que viene.
Ya tenía tiempo sin recordarte, y hoy llegaste a mi mente de imprevisto, no sé si sea una tristeza o un enojo, sólo sé que quiero una explicación.
Véte, te juro que aunque mi vida pida tu presencia, yo ya no quiero verte. Véte, sólo dime adiós.
Déjame un sabor agradable, y no un amargo dulce de desaparición.
Piérdeme, no me encuentres, aléjate. Quiero ya olvidarte.
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